Seva es trabajo voluntario, trabajo desinteresado.
No esperar absolutamente nada, no tener ninguna expectativa, ni siquiera la de esperar reconocimiento por algo que hemos hecho de manera desinteresada o dicho con amor.
Hacer servicio desinteresado en este caso, es trabajar para la misma Madre Divina, esto nos puede convertir en karma-yoguis.
Ocurre que quemamos karma pasado, es una práctica espiritual por excelencia, y uno de los pilares en que se sustentan las enseñanzas de AMMA. “Si a un recipiente con agua salada, le vamos añadiendo agua dulce, cada vez será menos salada.” Palabras de Amma.
Si vamos añadiendo agua dulce (seva) a nuestro recipiente de agua salada (karma) cada vez tendremos mejor karma, paulatinamente la percepción que tengamos de la vida irá cambiando a mejor.
Debemos ser conscientes de que la seva es servir a la Madre Divina, no perder en ningún momento de vista que al realizar seva, estamos sirviendo a la misma Madre Divina. Con este objetivo a la vista nos será más fácil actuar dhármicamente, o sea en cada momento realizar las acciones: lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos, de acuerdo a nuestro dharma, (dharma: lo correcto)
AMMA: “Dharma es la acción justa, en el lugar justo y en el momento justo”.
“La cualidad primera y esencial que un aspirante espiritual debe cultivar es una actitud no egoísta. La acción es el mejor criterio para comprobar el grado de nuestra abnegación.”
“Es el cuidado y la paciencia que demostramos en las pequeñas cosas, lo que nos conduce a los grandes logros.”
En algunas ocasiones la Madre ha citado el deseo de poder inherente en la naturaleza humana.
A veces nos puede llegar un seva para realizar de ayudante del responsable del proyecto, o de número cuatro o de número veinte. Sirve a la Madre, de acuerdo con el sitio donde te ha colocado, no quieras desde el número cuatro mandar más que el responsable, y si ves que algo en aquél trabajo o sección se puede mejorar, díselo al responsable, es tu dharma, díselo una o dos veces máximo, no más, ya has cumplido con tu dharma, ahora ya le toca al responsable del proyecto cumplir con el suyo. No te apegues al resultado, deja que todo fluya armoniosamente, sin obstaculizar nada, y continúa haciendo tu trabajo desde el número cuatro con todo tu amor.
Si la Madre te coloca de responsable de un proyecto, pide consejo a quien creas conveniente, escucha los consejos que de manera espontánea te lleguen, y actúa de acuerdo a tu dharma, usando el discernimiento. Usa el poder que te da la responsabilidad que tienes, pero nunca abuses del mismo, es más ni siquiera pienses que tienes el poder de nada, sólo son circunstancias que la Madre crea para darte la oportunidad de poder añadir “agua dulce” al recipiente de “agua salada”. Y actúa con firmeza, pero con amor.
Servir a la Madre Divina, de número cuatro, de número veinte, o de número uno, y servirla de acuerdo a Sus deseos, creando armonía, es convertirte en karma-yogui.
Resumiendo el dharma y el karma, tienen vasos comunicantes:
- Acción dhármica, resta karma.
- Acción adhármica, suma karma.
- El karma-yogui, actúa en la mayoría de circunstancias, desempeñando el número cuatro, veinte o uno, de manera dhármica, desde cada lugar en el que estamos servimos a la Madre, si aceptamos el lugar donde nos coloca en cada momento.
Si intentas realizar tu seva con estos principios, te verás a veces presionado por tus deseos, por tus gustos y aversiones, por tus hábitos,... es cierto, pero poco a poco te irás convirtiendo en una persona más libre, más estable, más alegre,... sólo positividad irá incorporándose a tu vida, te irás convirtiendo en un ser libre.
AMMA, crea las circunstancias para que esto ocurra, y lo hace según Ella misma dice: “para que no digamos siempre SI a la mente, satisfaciendo nuestros deseos, gustos y aversiones”.
También dice AMMA: “la verdadera libertad no está en dejar de ver la T.V., si no dispones del aparato para verla, sino que dispongas de ella en tu habitación y la mantengas cerrada.”
Afronta tus hábitos, deseos, gustos, aversiones,... con valentía, con discernimiento, con todo el amor por servir a nuestra amada Madre, de acuerdo a Sus deseos, y definitivamente te convertirás en un ser libre, te convertirás en el amo de tus deseos y hábitos, y dejarás de ser su esclavo. Esta es la auténtica actitud en el Seva.
No pierdas la oportunidad de ofrecerle antes de empezar tu seva, el trabajo que vas a desarrollar a AMMA: “Madre Tú haces este trabajo, no yo, utiliza mi cuerpo y mi mente, para realizarlo con amor.” Y al terminar dile a AMMA: “Gracias Madre por haberme convertido en tu instrumento, por el fluir de Tu energía en mí.”
Y no te olvides de recitar tu mantra mientras realizas el seva, de esta manera y al unísono estarás practicando con dos de las columnas principales de la enseñanzas de AMMA, que te llevarán en volandas hacia el mismo centro de tu corazón, allí donde reside la Madre Divina.
Poco a poco nos vamos dando cuenta de que la mano del Guru, la mano de Dios, la mano de Amma, está detrás de todo.
Por favor reflexiona, sobre la Palabra de AMMA, en las frases que vienen a continuación referentes al seva.