DONATIVOS


SATSANG  de Ânand.   Sábado 20.12.2008.

Donaciones.


- Agradecer a Shubamrita swami el profundo satsang que nos dio el pasado domingo, en relación al dar, a las donaciones, y compartir con vosotros desde el punto de vista práctico, y del ashram.


- Lo que pensamos que es dar, en realidad es recibir.
- Cuando damos cedemos una parte del ego, del yo, de lo mío, fundamentos principales del ego.

- Dar a una causa justa, purifica el ego.


PODEMOS DAR DE DIFERENTES MANERAS.

- Dar dinero, uno de los elementos más emblemáticos del yo, de lo mio.


- En realidad no tenemos nada nuestro. Lo que tenemos en nuestro poder o a nuestro nombre es un préstamo de DIOS, para jugar, para que participemos en este juego cósmico que es la Creación.


- Ejemplo: Vemos a varios niños jugar con un montón de canicas que alguna persona mayor les ha prestado, y cuando terminan las devuelven al origen, al que se las prestó.


- De la misma manera, el dinero que pensamos que es nuestro, es de DIOS, y vuelve a DIOS cuando lo entregamos para ayudar a los demás.


- Hay varios ejemplos vividos de gente que ha entregado cantidades importantes, y otras no tan importantes para pagar el ashram, y las percepciones interiores que se ha despertado en su interior. Lo importante no es la cantidad, sino la actitud.


- Y hay un Banco Cósmico, que os puedo asegurar que funciona.


- “ Cuando das dinero, devuelves a DIOS, lo que con anterioridad, DIOS te hizo llegar.” Amma.


OTRA  MANERA  DE  DAR

- Puedes dar parte de tu tiempo y esfuerzo (Seva). El seva es otra manera de dar, o sea de recibir.

- A veces aún y sin tener ganas, es verdaderamente purificador hacer seva. Ayudar a los demás.

- Ayudas a los demás y a ti mismo, te purificas.


El cuerpo tendrá que perecer, tanto si trabajamos, como si no hacemos nada. Por tanto en lugar de oxidarnos sin hacer nada para la sociedad, es mejor agotarse haciendo buenas acciones”Amma.


Amma nos da el ejemplo en su propia vida.

Sus palabras: “Amma abrazará a Sus hijos hasta el último suspiro”.


TAMBIÉN PODEMOS DAR dice AMMA:

A través de:

- Una palabra amable.

- Una sonrisa que fluya desde el corazón.

- Una escucha profunda.


“DIOS, nos ha dado una boca, y dos orejas Una sola boca y dos orejas, pero hablamos diez veces más de lo que escuchamos”. Amma.


- Una historia de AMMA, que destaca la importancia de una sonrisa:

Un hombre se encontraba al borde de un camino totalmente abatido y frustrado.

Una persona que pasaba por allí le sonrió amorosamente.

Para este hombre que se sentía vacío de toda esperanza, abandonado por todos, aquella sonrisa supuso un enorme alivio.

De repente se sintió lleno de esperanza, pensando que al menos una persona le había sonreído con amor.

Entonces se acordó de un viejo amigo que había estado a su lado ayudándole con sus problemas hacía años.

Inmediatamente le escribió una carta. El amigo se alegró tanto de recibir esa carta que le dio diez rupias a un pobre.

Este compró un billete de lotería con el dinero. Y, maravilla de las maravillas ¡le tocó el primer premio!

Mientras volvía con el dinero que acababa de ganar él también, vio a otro mendigo enfermo en la calle. Pensó: “He recibido este dinero por la Gracia de Dios. Voy a usar parte de él para ayudar a este pobre hombre”.

Llevó al mendigo a un hospital y le costeó el tratamiento.

Cuando el mendigo recibió el alta y salió del hospital, vio por casualidad un cachorro abandonado, empapado y tan exhausto que ni siquiera podía andar.

Verlo en aquel estado le llegó al alma. El perrito aullaba lastimosamente de frío y hambre. El mendigo lo recogió. Lo cubrió con su manta y encendió un pequeño fuego para hacerle entrar en calor. También compartió su comida con él, y con todo ese amor y afecto se recuperó totalmente.

El perrito siguió al mendigo. Cuando el sol se puso, éste se acercó a una casa y preguntó si podía pasar allí la noche.

Los dueños permitieron que el mendigo y el perrito durmieran en el porche.

Entrada la noche, los incesantes ladridos del perro despertaron al mendigo y a los habitantes de la casa.

Se asustaron al ver que la parte de la casa donde se encontraba el dormitorio de su hijo ardía. Inmediatamente rescataron al niño y después consiguieron todos juntos apagar el fuego.

De esta manera, una buena obra llevó a la otra.

La gente de la casa que había dado cobijo al mendigo y a su perro fueron salvados de las llamas.

El hijo creció y se convirtió en un Mahatma y gracias a él mucha gente encontró gozo y paz en la vida.

Si lo analizamos, descubriremos que todo empezó con la sonrisa de un hombre.

No se gastó ni un céntimo. Todo lo que hizo fue sonreírle a un hombre de la calle.

Pensad en cómo afectó a las vidas de muchas personas, como iluminó sus vidas.

Hasta lo más insignificante que hagamos por los demás puede producir una gran transformación en la

sociedad.

Puede que no consigamos ver el cambio enseguida, pero cada buena acción tiene sin duda su recompensa.

Por eso, deberíamos intentar actuar de tal modo que nuestras acciones beneficien siempre a los demás.

¡Incluso una sonrisa es enormemente valiosa! Y una sonrisa no nos cuesta nada.

COMO VEMOS HAY MUCHAS MANERAS DE DAR


Muchas Gracias por vuestra comprensión y paciencia de escucharme.

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